Con la llegada de la primavera muchos hombres deciden hacer sus primeros pasos en el running. Aquí te detallamos las principales recomendaciones que debés tener en cuenta a la hora de salir a correr.



Empezó octubre, comienza a irse el frío y llegan las temperaturas más cálidas. Te das cuenta que en un par de meses vas a estar en alguna playa de la costa atlántica o tratarás de tolerar el calor en la pileta y decidís salir a correr para estar en buena forma.

Ya sea para perder algunos kilos y mejorar tu aspecto físico o para aprovechar las ventajas saludables que genera correr, es un buen momento para que te inicies en el running o retomes tus entrenamientos. Ganarás mucho si optás por salir a correr.

Entre los principales beneficios de esta actividad, podemos destacar la pérdida de peso (o controlarlo), elevar el colesterol bueno, estimular el uso de toda la capacidad pulmonar, mantener el corazón sano, acelerar el metabolismo, evitar el envejecimiento prematuro y prevenir el estrés, entre otros.

Sin embargo, hay hombres que toman la decisión de comenzar a correr pero no lo hacen adecuadamente. O por miedo a que esto les ocurra, no saben si correr será una buena idea. Aquí destacamos algunos consejos importantes que te ayudarán en tus primeros pasos.

- Elegí un buen calzado
Quizás sea el motor de todo runner. Utilizar un par de zapatillas que esté diseñado para correr evitará malas posturas, dolores y posibles lesiones. Correr sin tener grandes molestias hará que disfrutes cada zancada y que tu cuerpo pueda amortiguar cada impacto con el suelo.

- Empezá de a poco
El inicio de la actividad tiene que ser al trote suave, sin exigirse demasiado. Es aconsejable comenzar a hacerlo durante 15 ó 20 minutos. Para que tu cuerpo se vaya adaptando. Luego, se recomienda ir aumentando el tiempo en forma paulatina.

- Se constante
De un día para el otro no vas a conseguir todos los beneficios detallados en los párrafos anteriores. Como en todo deporte, se requiere constancia. Es muy importante que puedas salir a correr, al menos, tres veces a la semana y sin interrupciones.

- Elongá al final
Una sencilla rutina de cuatro o cinco ejercicios para estirar los músculos más ejercitados (cuádriceps, isquiotibiales, lumbares, aductores y glúteos) hará que no sientas dolores después de correr. Además, vas a prevenir lesiones y sobrecargas. Es preferible correr diez minutos menos y utilizarlos para una buena elongación.

- Descansá
El descanso también es parte del ejercicio. Si recién empezás a correr, no lo hagas más de tres veces por semana y dejá que durante el resto de los días tu cuerpo asimile lo hecho en los entrenamientos. No dejar intervalos entre los ejercicios genera fatigas, sobrecargas y lesiones.


Ahora, es momento de que te calces tus zapatillas, pongas el cronómetro en cero y empieces a disfrutar de lo maravilloso que es el running.